jueves, 25 de febrero de 2016

HOMBRES PECES: DESDE INNSMOUTH A CHILOÉ (Sergio Fritz)



1.- UNIVERSALIDAD DEL SÍMBOLO

Las distintas mitologías del mundo suelen hablar de una antigua y extraña raza de hombres-peces. Seres como sirenas y tritones, deidades como Oannes, Dagon (dios que Lovecraft, autor del que trataremos, usará para titular uno de sus relatos), Atargatis, Derceto (diosa pez de la mitología asiria), Matsia (dios pez de la India, que correspondería a la primera encarnación de Vishnú) y Arrainandere, son algunos ejemplos. Incluso en una fecha no tan lejana como es el s.XVII habría ocurrido un misterioso hecho vinculado a estos seres: El hombre-pez de Liérganes (en Cantabria, España).

Al igual que con lo ocurrido con la creencia en hombres-pájaros, pareciera que algo hubiese en lo que la psicología de las profundidades llama "inconsciente colectivo", que alberga un recuerdo sobre estos seres. ¿Será que el hombre proviene del mar? O, en su defecto, ¿mantuvimos contacto por mucho tiempo con una especie animal de características piscihumanas?

¿Qué hay detrás del símbolo que nos habla sobre estos seres?

2.- INNSMOUTH

La literatura no es ajena a estas creaturas. Un caso ilustrativo es "La sombra desde Innsmouth" (publicada por primera vez en 1936) del escritor de horror H. P. Lovecraft, donde se habla de los Profundos, seres mitad hombres y mitad peces que se relacionan con los habitantes del puerto Innsmouth, Massachussets, a través de un oscuro pacto en el cual aquellos le dan riquezas (oro y pesca en abundancia) a cambio de la realización de rituales, entre los que se cuenta la cohabitación y procreación con humanos. Los seres que nacen de este pacto, tendrán rostros monstruosos, lo que constituirá el llamado "aspecto de Innsmouth".













(Sobrecubierta de la primera edición de "La sombra sobre Innsmouth", publicada en 1936.
Fue el único libro de Lovecraft publicado en su vida. En su momento el pequeño tiraje no alcanzó a venderse ni siquiera en su mitad. Hoy su valor es altísimo)








Este espantable contrato fue llevado al puerto por Obed Marsh, marino mercante que habría establecido comunicación con los Profundos en una de las islas del Océano Pacífico.

Debido a la existencia de estos pactos y a la realización de rituales organizados por una misteriosa Orden Esotérica de Dagon, que amenazaban la paz y la cordura de la civilización, el narrador acudirá a las autoridades de Gobierno, las que realizarán una investigación sobre los hechos, para finalmente mandar la fuerza pública, realizándose masivas detenciones, incendios y destrucciones de casas y el bombardeo del Arrecife del Diablo, lugar no lejano a Innsmouth donde se hallarían los Profundos.

3.- CHILOÉ




(Antiguo mapa de Chiloé.
Fuente: Sitio web de "Memoria Chilena")













Chiloé se encuentra al sur de Chile, y se compone del Archipiélago de Chiloé (la Isla Grande e innúmeras islas que la circundan) y del Chiloé continental. Sin embargo, las referencias a Chiloé son en general al Archipiélago y muy especialmente a la Isla Grande, que es por lo demás la zona más poblada. Entre las características de Chiloé hallamos el haber sido el último reducto español en Sudamérica; la gran cantidad de iglesias de madera; las misiones jesuitas; la papa (se cree que el lugar de origen de ésta sería precisamente Chiloé); y lo más importante para este artículo, la presencia de un rico folklore habitado de mitos y leyendas.

Para los chilotes, seres fantásticos pueblan su territorio, como por ejemplo el Thrauko o Trauko (una especie de Pan o sátiro), la Pincoya (especie de sirena), el Butamacho, el Chivato Marino, el Camahueto (que algunos comparan con el unicornio), el ave Coo-Coo, etc.

Además de estos seres los chilotes poseen su propio barco errante: el Caleuche. Este es dirigido por brujos, de ahí que también sea llamado "Buque del Arte".

En estas tierras australes hay incluso un mito que habla del diluvio. Dos serpientes (Caicai vilu, la sierpe de mar; y Threngthreng vilu, la de tierra) lucharon al inicio de los tiempos. Mientras la primera inundaba la tierra y ahogaba a los hombres, la segunda intentaba ayudarlos con el aumento de cerros donde escapar. Es muy posible que éste sea el recuerdo del origen de la misma Isla Grande y las islas que la rodean. En un comienzo habrían estado unidas al continente y luego del diluvio quedaron para siempre separadas.

La creencia en brujos es uno de los aspectos más interesantes de la cosmovisión chilota. Es más, hay registros de la presencia de una organización llamada "La Mayoría" (a veces se confunde con "La Recta Provincia" que sería en estricto sentido el nombre que sus miembros daban a Chiloé). Todo ello consta en periodicos de la zona como del proceso judicial que se libró contra los brujos chilotes a fines del s. XIX. Al respecto ver mi ensayo "La Recta Provincia: Una cofradía de brujos en el sur de Chile". Los brujos utilizarían medios para volar (el macuñ), y el Caleuche para navegar.

Ahora, retomando el tema de nuestro artículo, hay una leyenda en Chiloé que se refiere a una relación entre hombres y peces que recuerda a la obra lovecraftiana en comento.

Paso a copiarla:

"... se ha dicho que, en tiempos muy pretéritos, hubo un diluvio que hizo desaparecer a todos los hombres, quedando sólo las mujeres, las que, al ir a buscar mariscos a la playa, fueron enamoradas por peces raros que salieron del mar, fecundándolas. De aquí que, según la leyenda, los chilotes son tan buenos marinos, porque son hijos de mujer y pescado..." ("Cuentos, leyendas y novelitas", Pedro Alvarado Borquez, Imprenta Labor, Santiago, 1941, p. 86).

Hallamos aquí al igual que en la novela de Lovecraft la existencia de una raza surgida de la unión entre peces y humanos (mujeres en este caso): los chilotes. Además, se debe mencionar la leyenda chilota sobre la Pincoya, sirena del océano que se relaciona con la pesca. Como no podía faltar, tiene su pareja o marido, el Pincoy. Ambos son peces con forma humana.

Encontramos una referencia al comercio establecido entre los brujos marinos del Caleuche y personas comunes, como ocurriese con los Profundos y Obed Marsh, el marino mercante de Innsmouth:

"Se dice que hay comerciantes que tienen pactos secretos con El Caleuche..." ("Cuentos, leyendas y novelitas", Pedro Alvarado Borquez, Op. Cit., p. 127).

El escritor norteamericano nos menciona el culto que efectúa la llamada Orden Esotérica de Dagon. Se trata de una logia que celebra oscuros ritos. ¿Esto acaso no nos recuerda a la Mayoría o Recta Provincia, organización de brujos chilotes?

Otro dato a considerar: H.P. Lovecraft al dar las coordenadas de R´lyeh, lugar donde habita el temible Cthulhu (ver su obra "La llamada de Cthulhu") menciona una zona del Pacífico... que, ¡oh, sorpresa!, queda frente a Chiloé.

Lovecraft en "La sombra sobre Innsmouth" expresa que Marsh estableció comunicación con los Profundos en una isla del Pacífico. Indica que sería "una isla al este de Othaheite"; pero, ¿no estaría más de acuerdo Chiloé, luego de lo que hemos escrito?